Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
Al año siguiente es enviado a Granada, Ciudad de reminiscencias moriscas y acendrada tradición cultural, a cursar el primero de Juniorado y Literatura.
El 16 de septiembre de 1918 hace sus primeros votos de ipobreza, obediencia y castidad, que en la Compañia de Jesús, a diferencia de otras ordenes religiosas, setienen por perpetuas.
Hasta 1922 permanece en esta ciudad, cuya reconquista por los Reyes Católicos unificó la peninsula ibérica bajo el signo de la cruz.
A la sombra de los naranjos olorosos a azahar, cerca del testimonio islámico más artístico de España ; la Alhambra ; en medio de la luz y la blancura de aquel lugar protegido per la Sierra Nevada, el joven seminarista termina el Juniorado.
Estudia Literatura y Humanidades en 1919. En 1920 cursa el segundo grado de ambas materias. Se inicia en Filosofía al año siguiente y, en 1923, termina el segundo grado de Retórica.
No todo el tiempo permanece encerrado en Granada. Con otros seminaristas visita lugares de interés histórico y religioso, como la Basílica del Pilar de Zaragoza, desde donde envía una cariñosa postal a su madre, que radicaba ya en la ciudad de México.
Para el año lectivo de 1923 se traslada a Sarriá, provincia de Barcelona, e ingresa al palaciego Colegio de San Ignacio. Cursa el segundo grado de Filosofía y, al año siguiente, presenta magnífico examen del tercer grado.
El clima y el ambiente difieren de la cálida tierra andaluza. El carácter adusto y franco de los catalanes se asemeja a su país, escarpado y frío.
El 16 de septiembre de 1918 hace sus primeros votos de ipobreza, obediencia y castidad, que en la Compañia de Jesús, a diferencia de otras ordenes religiosas, setienen por perpetuas.
Hasta 1922 permanece en esta ciudad, cuya reconquista por los Reyes Católicos unificó la peninsula ibérica bajo el signo de la cruz.
A la sombra de los naranjos olorosos a azahar, cerca del testimonio islámico más artístico de España ; la Alhambra ; en medio de la luz y la blancura de aquel lugar protegido per la Sierra Nevada, el joven seminarista termina el Juniorado.
Estudia Literatura y Humanidades en 1919. En 1920 cursa el segundo grado de ambas materias. Se inicia en Filosofía al año siguiente y, en 1923, termina el segundo grado de Retórica.
No todo el tiempo permanece encerrado en Granada. Con otros seminaristas visita lugares de interés histórico y religioso, como la Basílica del Pilar de Zaragoza, desde donde envía una cariñosa postal a su madre, que radicaba ya en la ciudad de México.
Para el año lectivo de 1923 se traslada a Sarriá, provincia de Barcelona, e ingresa al palaciego Colegio de San Ignacio. Cursa el segundo grado de Filosofía y, al año siguiente, presenta magnífico examen del tercer grado.
El clima y el ambiente difieren de la cálida tierra andaluza. El carácter adusto y franco de los catalanes se asemeja a su país, escarpado y frío.
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
La preparación jesuítica es intensa y variada. Los futuros sacerdotes no permanecen años y más años en un solo lugar ; los trasladan de un lado a otro para que, con el trato de distintas personas y las enseñanzas de maestros preparados, adquieran mayor soltura y seguridad personal, a la vez que amplian y maduran sus conocimientos.
En su ultima carta enviada a su madre desde Barcelona, en junio de 1924, le cuenta que había visto varias veces, durante su estancia en la ciudad condal, al rey Alfonso XIII ; a Maria Victoria, su real consorte ; a la reina madre, doña Cristina : "Es un consuelo para los católicos — dice — ver y saludar a un rey tan católico, que tan grandes y magnificas demostraciones ha dado de su fe y amor a Cristo y a su Iglesia."
En su ultima carta enviada a su madre desde Barcelona, en junio de 1924, le cuenta que había visto varias veces, durante su estancia en la ciudad condal, al rey Alfonso XIII ; a Maria Victoria, su real consorte ; a la reina madre, doña Cristina : "Es un consuelo para los católicos — dice — ver y saludar a un rey tan católico, que tan grandes y magnificas demostraciones ha dado de su fe y amor a Cristo y a su Iglesia."
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
El joven seminarista se embarca, con otro compañero, en Barcelona. Su navío pone proa a Nicaragua. Cruza el Canal de Panamá y, el dia 2 de septiembre de 1924, llegan é1 y José Bravo a Granada, República de Nicaragua.
Van asignados al magisterio en el Colegio Centroamericano del Sagrado Corazón de Jesús.
De inmediato se inicia en la enseñanza como maestro del cuarto y quinto grado de primaria. Ayuda, además, al prefecto y queda a cargo de la Segunda División de semiinternos y externos.
Permanece en el colegio todo el año de 1925, dando clases a los alumnos del quinto grado y desempeñando, a la vez, el cargo de prefecto.
Entre sus compañeros se encuentra su paisano José Martínez Cabrera. No sería ésta la única ocasión que, durante sus estudios, estuviesen juntos tan buenos amigos.
Van asignados al magisterio en el Colegio Centroamericano del Sagrado Corazón de Jesús.
De inmediato se inicia en la enseñanza como maestro del cuarto y quinto grado de primaria. Ayuda, además, al prefecto y queda a cargo de la Segunda División de semiinternos y externos.
Permanece en el colegio todo el año de 1925, dando clases a los alumnos del quinto grado y desempeñando, a la vez, el cargo de prefecto.
Entre sus compañeros se encuentra su paisano José Martínez Cabrera. No sería ésta la única ocasión que, durante sus estudios, estuviesen juntos tan buenos amigos.
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
A principios de marzo de 1926 parte de Nicaragua. Desde la ciudad de La Libertad, República de El Salvador, el rector del Seminario le envía un telegrama invitándolo a visitarlos y deseándole feliz viaje.
El joven jesuita comenzaba a darse a conocer por su entrega apostólica y su capacidad intelectual. Pero no puede complacer al Padre Superior del Seminario salvadoreño, pues debía continuar su viaje a México. Aquí permaneció algunos meses. Estuvo en la ciudad de Puebla, en el Colego Católico del Sagrado Corazón de Jesús.
En el otoño de 1926 partió nuevamente hacia España y, en el Colegio Maximo e San Ignacio de Loyola, en Sarriá, cursó el primer grado de Teología.
A principios de 1927 marchó a la ciudad de Granada desde donde relata a doña Magdalena que lo visitaron en Barcelona amigos de México, entre ellos Miguel Estrada Iturbide, quien le "pareció muy culto e inteligente".
También le informa que recibió carta de su pariente Leopoldo Lara y Torres, primer obispo de Tacámbaro y personaje de gran relieve durante el conflicto religioso en México.
El joven jesuita comenzaba a darse a conocer por su entrega apostólica y su capacidad intelectual. Pero no puede complacer al Padre Superior del Seminario salvadoreño, pues debía continuar su viaje a México. Aquí permaneció algunos meses. Estuvo en la ciudad de Puebla, en el Colego Católico del Sagrado Corazón de Jesús.
En el otoño de 1926 partió nuevamente hacia España y, en el Colegio Maximo e San Ignacio de Loyola, en Sarriá, cursó el primer grado de Teología.
A principios de 1927 marchó a la ciudad de Granada desde donde relata a doña Magdalena que lo visitaron en Barcelona amigos de México, entre ellos Miguel Estrada Iturbide, quien le "pareció muy culto e inteligente".
También le informa que recibió carta de su pariente Leopoldo Lara y Torres, primer obispo de Tacámbaro y personaje de gran relieve durante el conflicto religioso en México.
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
Observa que en Sarriá, provincia de Barcelona, sus compañeros del seminario, entre los que se cuentan numerosos mexicanos, están bien informados de lo que sucede en su país, y le anuncia el envio de hojas de propaganda religiosa :
"En el sur de España la gente se ha movido menos ; muchos no han comprendido todavia las diffíciles circunstancias por las que atraviesa la Iglesia mexicana ; creen que se trata de males y hechos intestinos y no de una persecution contra la Iglesia.
"Es menester orar : la oratión ha de salvar a México del abismo a donde camina."
"En el sur de España la gente se ha movido menos ; muchos no han comprendido todavia las diffíciles circunstancias por las que atraviesa la Iglesia mexicana ; creen que se trata de males y hechos intestinos y no de una persecution contra la Iglesia.
"Es menester orar : la oratión ha de salvar a México del abismo a donde camina."
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
Antes de finalizar 1927 Joaquín fue enviado al Woodstock College, en Maryland, Estados Unidos, a estudiar el segundo y tercer grado de Teología, materia que con Filosofía y Derecho Canónigo habría de doctorarse posteriormente. Sus títulos llevan la firma del Prepósito General de la Compañía de Jesús, del Rector de la Pontificia Universidad Gregoriana y los respectivos secretarios de ambas instituciones.
En México se había recrudecido la persecutión religiosa. La defensa armada de los católicos tomaba impulsos de heroísmo. Antes de finalizar noviembre, el sacrificio de dos inocentes y dos implicados en un atentado contra el general Alvaro Obregón, conmocionó a la opinion pública mundial.
El padre Agustin Pro, S. J., y su hermano Humberto, sin previo juicio, junto con el ingeniero Luis Segura Vilchis y Juan Antonio Tirade, fueron fusilados con ostentosa publicidad en el patio de la Inspectión General de Policía, ubicada en el corazón urbano de la capital de la República.
Muchos episodios, propios de epopeya, avalados por la entrega cristiana de los protagonistas, abonaban el fervor religioso del pueblo y estimulaban el deseo de emularlos a quienes, como Joaquín, se preparaban para el sagrado ministerio sacerdotal. El joven seminarista estaba bien informado de cuanto sucedía en su país, y a la medida de sus posibilidades ayudaba a la causa cristera con el envío de propaganda y la transmisión de noticias a las autoridades eclesiásticas a su alcance.
En México se había recrudecido la persecutión religiosa. La defensa armada de los católicos tomaba impulsos de heroísmo. Antes de finalizar noviembre, el sacrificio de dos inocentes y dos implicados en un atentado contra el general Alvaro Obregón, conmocionó a la opinion pública mundial.
El padre Agustin Pro, S. J., y su hermano Humberto, sin previo juicio, junto con el ingeniero Luis Segura Vilchis y Juan Antonio Tirade, fueron fusilados con ostentosa publicidad en el patio de la Inspectión General de Policía, ubicada en el corazón urbano de la capital de la República.
Muchos episodios, propios de epopeya, avalados por la entrega cristiana de los protagonistas, abonaban el fervor religioso del pueblo y estimulaban el deseo de emularlos a quienes, como Joaquín, se preparaban para el sagrado ministerio sacerdotal. El joven seminarista estaba bien informado de cuanto sucedía en su país, y a la medida de sus posibilidades ayudaba a la causa cristera con el envío de propaganda y la transmisión de noticias a las autoridades eclesiásticas a su alcance.
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
Veraces informes le llegaban por diversos conductos, entre ellos su correspondencia epistolar con monseñor Leopoldo Lara y Torres, uno de los contados prelados que resistieron, eludiendo emboscadas policiacas sin abandonar el país, las embestidas anticlericales.
Ni en los momentos de más agudo peligro salió del territorio national, fiel a su calidad de pastor a cargo de un rebaño amenazado por los bárbaros del siglo XX.
En carta fechada en la capital de la República el día 8 de febrero de 1928, le informa del recrudecimiento en la lucha cristera, y le hate historia de la destrucción del monumento a Cristo Rey, en el cerro del Cubilete, cerca de Silao, Gto. ; la continua aprehensión de laicos y religiosos por el delito de oír misa en la clandestinidad.
Ni en los momentos de más agudo peligro salió del territorio national, fiel a su calidad de pastor a cargo de un rebaño amenazado por los bárbaros del siglo XX.
En carta fechada en la capital de la República el día 8 de febrero de 1928, le informa del recrudecimiento en la lucha cristera, y le hate historia de la destrucción del monumento a Cristo Rey, en el cerro del Cubilete, cerca de Silao, Gto. ; la continua aprehensión de laicos y religiosos por el delito de oír misa en la clandestinidad.
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
¡ Si Joaquín hubiese imaginado que, muchos años más tarde él tendría que decir misa en el secreto de su hogar, misa prohibida, no por los perseguidores francos de la Iglesia, sino por quienes ejercen la autoridad eclesiastica!
No eran, los de monseñor Lara y Torres, comentarios superficiales. El obispo de Tacámbaro explicaba con maduro conocimiento las trasgresiones legales del gobierno civil. 8
Monseñor le relataba también, en otra carta, la infructuosa busqueda de la policía al obispo de San Luis Potosí, monseñor Miguel de la Mora, vicepresidente del Comité Episcopal, quien, un año después, al reiniciarse negociaciones directas entre Portes Gil y monseñor Ruiz y Flores, bajo la tutela de Mr. Morrow, sería marginado por los responsables de tan desacertado convenio que acabó, sabe Dios por cuánto tiempo, con la posibilidad de restablecer en México un orden social auténticamente cristiano.
Durante su estancia en Nicaragua, Joaquín habíase inficionado de amibiases. El clima, la insalubridad, los escasos recursos en su voluntario reclusorio le acarrearon esa enfermedad pertinaz, que no le impidió, sin embargo, adelantar sus estudios.
8 Lara y Torres, Mons. Dr. Leopoldo. Documentos para la historia de la persecución religiosa en México. Editorial Jus, S. A. México, D. F., 1954. Págs. 223-249.
No eran, los de monseñor Lara y Torres, comentarios superficiales. El obispo de Tacámbaro explicaba con maduro conocimiento las trasgresiones legales del gobierno civil. 8
Monseñor le relataba también, en otra carta, la infructuosa busqueda de la policía al obispo de San Luis Potosí, monseñor Miguel de la Mora, vicepresidente del Comité Episcopal, quien, un año después, al reiniciarse negociaciones directas entre Portes Gil y monseñor Ruiz y Flores, bajo la tutela de Mr. Morrow, sería marginado por los responsables de tan desacertado convenio que acabó, sabe Dios por cuánto tiempo, con la posibilidad de restablecer en México un orden social auténticamente cristiano.
Durante su estancia en Nicaragua, Joaquín habíase inficionado de amibiases. El clima, la insalubridad, los escasos recursos en su voluntario reclusorio le acarrearon esa enfermedad pertinaz, que no le impidió, sin embargo, adelantar sus estudios.
8 Lara y Torres, Mons. Dr. Leopoldo. Documentos para la historia de la persecución religiosa en México. Editorial Jus, S. A. México, D. F., 1954. Págs. 223-249.
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
En el Woodstock College cursó con tesonera dedicación el tercer gradó de Teología, materia de la que gu dedicación staba con predilección.
En septiembre presentó examen y luego retornó a México. El entusiasta jesuita quería estar en su tierra, donde nebulosa paz reprimía el desencanto de una derrota inmerecida.
El conflicto religioso, mal resuelto en julio de 1929, había permitido la repatriación de los prelados ausentes y la reanudación del culto católico en los templos.
Joaquín fue destinado al Colegio de San José, en Guadalajara, como profesor de inglés y ayudante del bibliotecario y del prefecto.
Repuesto de sus padecimientos gástricos, entregado a sus nuevas obligaciones en una pausa de relativa tranquilidad, el día 30 de abril de 1930, en el templo de San Felipe de Jesus, el arzobispo de Guadalajara, doctor Francisco Orozco y Jiménez ungió las manos del nuevo presbítero de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
El Obispo de Tacámbaro, Leopoldo Lara y Torres, fungió como testigo de la ordenación. A esta solemne ceremonia asistieron también el canonigo Rafael Sáenz Arciga, eclesiáticos y familiares del padre Joaquín Sáenz Arriaga.
Don Francisco, don Leopoldo, don Rafael, doña Magdalena Arriaga Vda. de Sáenz y otros miembros de su familia aparecen junto al joven sacerdote en la fotografía tomada en aquella fecha memorable.
Dos días después de este suceso, el padre Sáenz realizó su más hermoso ideal humano, culmination de sus ensueños infantiles.
En el mismo templo de San Felipe de Jesús celebró su primera misa el día 2 de mayo. Al elevar la Hostia consagrada y el Cáliz de salvation, el silencio subrayó la mística emoción del celebrante.
Días más tarde, en el oratorio particular de la familia Olvera, en la ciudad de México, dio la Primera Comunión a sus sobrinos Agustín, Francisco y Rafael Sáenz y Sáenz.
En septiembre presentó examen y luego retornó a México. El entusiasta jesuita quería estar en su tierra, donde nebulosa paz reprimía el desencanto de una derrota inmerecida.
El conflicto religioso, mal resuelto en julio de 1929, había permitido la repatriación de los prelados ausentes y la reanudación del culto católico en los templos.
Joaquín fue destinado al Colegio de San José, en Guadalajara, como profesor de inglés y ayudante del bibliotecario y del prefecto.
Repuesto de sus padecimientos gástricos, entregado a sus nuevas obligaciones en una pausa de relativa tranquilidad, el día 30 de abril de 1930, en el templo de San Felipe de Jesus, el arzobispo de Guadalajara, doctor Francisco Orozco y Jiménez ungió las manos del nuevo presbítero de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana.
El Obispo de Tacámbaro, Leopoldo Lara y Torres, fungió como testigo de la ordenación. A esta solemne ceremonia asistieron también el canonigo Rafael Sáenz Arciga, eclesiáticos y familiares del padre Joaquín Sáenz Arriaga.
Don Francisco, don Leopoldo, don Rafael, doña Magdalena Arriaga Vda. de Sáenz y otros miembros de su familia aparecen junto al joven sacerdote en la fotografía tomada en aquella fecha memorable.
Dos días después de este suceso, el padre Sáenz realizó su más hermoso ideal humano, culmination de sus ensueños infantiles.
En el mismo templo de San Felipe de Jesús celebró su primera misa el día 2 de mayo. Al elevar la Hostia consagrada y el Cáliz de salvation, el silencio subrayó la mística emoción del celebrante.
Días más tarde, en el oratorio particular de la familia Olvera, en la ciudad de México, dio la Primera Comunión a sus sobrinos Agustín, Francisco y Rafael Sáenz y Sáenz.
Re: Vida del Padre Joaquin Saenz y Arriaga
Posteriormente salió a los Estados Unidos.
Al llegar a Texas pasó unos días descansando en Ruidoso, lindo lugar de recreo enclavado en un paraje rodeado de montañas, antes de ingresar al Woodstock College, en Maryland, para cursar el cuarto grado de Teología.
A principios de 1931 visitó la Universidad de Columbia, en Nueva York. Cierto dia, a la hora del almuerzo, acompañado del padre Ford, encargado del Newman Club de dicha Universidad, sentóse a su lado un pastor protestante, profesor del Union Theological Seminary.
Conversaron sobre Santo Tomás, mencionaron a Suárez y cambiaron opinions sobre la filosofía escolástica.
No podía faltar una referencia al recién inaugurado Empire State Building. El pastor preguntó al padre si habia estado en él, a lo que don Joaquín respondió que no.
— ¿ Y qué filosofia ye usted en ese edificio ? — volvió a preguntar.
— Doctor, es mucha filosofía para dar una breve respuesta. Es la filosofía de nuestros tiempos ; es la materia ahogando el espiritu ; es la nueva Babel que quiere desafiar los poderes divinos.
El ministro protestante guardó silencio. Reflexionó y dijo :
— Dichosos ustedes los católicos, que tienen algo estable para creer ; a nosotros nos gustaría un género de ilusión para entretener nuestras vidas.
Cuando se retiraron del comedor, el padre Sáenz preguntó al padre Ford el significado de las palabras pronunciadas por el profesor del Union Theological Seminary :
Ninguno de los catedráticos del Seminario protestante creen en Cristo, en su divinidad ... Ellos piensan que la religión es una exigencia de la vida, un capricho de los hombres, al que hay que satisfacer... ellos, los miembros protestantes, son los artistas de sus iglesias, ganando de esta suerte su sustento.9
9 Stoddard, John L. Reedificando una fe perdida. Traducción del presbitero doctor Joaquín Sáenz Arriaga. 4a edición. Buena Prensa, México, D. F., 1956. Pág. 183.
Al llegar a Texas pasó unos días descansando en Ruidoso, lindo lugar de recreo enclavado en un paraje rodeado de montañas, antes de ingresar al Woodstock College, en Maryland, para cursar el cuarto grado de Teología.
A principios de 1931 visitó la Universidad de Columbia, en Nueva York. Cierto dia, a la hora del almuerzo, acompañado del padre Ford, encargado del Newman Club de dicha Universidad, sentóse a su lado un pastor protestante, profesor del Union Theological Seminary.
Conversaron sobre Santo Tomás, mencionaron a Suárez y cambiaron opinions sobre la filosofía escolástica.
No podía faltar una referencia al recién inaugurado Empire State Building. El pastor preguntó al padre si habia estado en él, a lo que don Joaquín respondió que no.
— ¿ Y qué filosofia ye usted en ese edificio ? — volvió a preguntar.
— Doctor, es mucha filosofía para dar una breve respuesta. Es la filosofía de nuestros tiempos ; es la materia ahogando el espiritu ; es la nueva Babel que quiere desafiar los poderes divinos.
El ministro protestante guardó silencio. Reflexionó y dijo :
— Dichosos ustedes los católicos, que tienen algo estable para creer ; a nosotros nos gustaría un género de ilusión para entretener nuestras vidas.
Cuando se retiraron del comedor, el padre Sáenz preguntó al padre Ford el significado de las palabras pronunciadas por el profesor del Union Theological Seminary :
Ninguno de los catedráticos del Seminario protestante creen en Cristo, en su divinidad ... Ellos piensan que la religión es una exigencia de la vida, un capricho de los hombres, al que hay que satisfacer... ellos, los miembros protestantes, son los artistas de sus iglesias, ganando de esta suerte su sustento.9
9 Stoddard, John L. Reedificando una fe perdida. Traducción del presbitero doctor Joaquín Sáenz Arriaga. 4a edición. Buena Prensa, México, D. F., 1956. Pág. 183.
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